
El día más feliz de su vida fue aquel en el que supo a luz de todas la verdades y oído de todo lo que escucha, que todo era igual a lo que el alguna vez conoció cuando era extraño , aquel obligado día no emitió sonido alguno ni palabra cierta , no tomo decisiones ni emprendió acciones que le obligarán a tomar posición, Partido o preferencia , y así dejar de lado a alguien , forzar la excusa o el asentimiento , favoreciendo el pesar o el dolor en seres queridos o ajenos. Aquel día postrero sintió la felicidad de ser un hombre muerto que camina , la dicha de estar a un lado de todo observando lo que acontece , la independencia de pasar a un costado de lo que transcurre y se nos desliza ,no es egoísmo , solo es un rincón tapiado con ruidos propios , revestido de nuestras mierdas , donde nada se mueva ni cambia .
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ResponderEliminaruhmmmm.. dolorosamente tierno. Pero me gusta.
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