La Vaca



En este legajo de escritos no se habla más del hoy ni de ninguno de sus alter egos, no existen las exaltaciones primaverales ni las sinfonías invernales agónicas tampoco , tibia comedia o actos que denoten inocencia o erotismo en sus líneas no se encuentra usted con la calma la paz o la guerra , no existen audiencias ni ausencias, razón o demora nada se contiene ni dista ,por lo que no hay espacio ya para la urgencia ajena del fin ni de la muerte, por lo que empezar y finalizar con el mismo resulta imposible



jueves, 7 de enero de 2010

DE LOS ICAROS DEL ALMA 3


Hoy vuelve a ser igual que ayer
a un polo, estoy solo al fin
Sombras de vida rasgadas por una opaca,
triste y mediocre luz,
Revolotean mi rostro desfigurado
Todos esos sonidos
Esos ecos, ya no tienen ningún sentido
Su voz ya no está
Jamás volverá a estar
Siete ángeles de acero
Siempre en el mismo lugar
Marionetas de ficción,
Los altares del amor
Piedras, siento piedras oprimiéndome el pecho
Quisiera compartir ese peso
No quiero más gritar ¡Ayuda!
Trago silencio,
Correr y correr, y no volver mas
Ya nada me retiene aquí,
En el orden natural de las cosas
Me abruma el confort
Me avergüenza la austeridad
Dolor, ya estas establecido?
Los límites de tu sol, son ya conocidos?
Son ya bastante representados
Algo más porque sufrir,
Pero si nunca miro atrás
Temo ver detrás de los caballos,
Del reflejo de aquel río que nos hizo felices
De las manzanas que compartimos
Del silencio absoluto, después de su voz
Aquí amor, estoy aquí
Vuélvete, yo ya no puedo volver más
Una neblina nueva lo ha ocultado todo
Las escasas victorias,
Las hondas derrotas
Volviendo a caminar solos
A la luz del día
Sin hacer un destino o un final
tan Solo caminar.

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