La Vaca



En este legajo de escritos no se habla más del hoy ni de ninguno de sus alter egos, no existen las exaltaciones primaverales ni las sinfonías invernales agónicas tampoco , tibia comedia o actos que denoten inocencia o erotismo en sus líneas no se encuentra usted con la calma la paz o la guerra , no existen audiencias ni ausencias, razón o demora nada se contiene ni dista ,por lo que no hay espacio ya para la urgencia ajena del fin ni de la muerte, por lo que empezar y finalizar con el mismo resulta imposible



martes, 24 de agosto de 2010

El malevolo trino

Desde el agujero aquel de tu sueño oscuro donde caigo sin fin


ya nada siento del revoltijo de tripas que antes eran tus ojos sobre mi

No siento ya mas nada por los abismales oídos de todas esas palabras


No sangro mas por los corpulentos gusanos que encarnan tus labios y ventosas


tras todos los espejos, están los reflejos de los dientes resonantes ,urgidos de alegría, atentos de visiones próximas , de luces alegres o complacientes miradas que se reproducen en telescopios espías



una puerta en bruto y una aspera lengua , el pionero
el maldito padre del quebranto y su repetido violín lunar no deberían acabar
pero todo es parte del lucro que deja la historia
del rumor de la gran cloaca


no existen más allá de ese instante donde consiguen remontar la ígnea profundidad de los reflejos para encontrarse entre membranas


En una misma caracola , las incalculables vibraciones de las vidas fluyendo hacia el fin consecutivo de los mundos



no sé de todos ustedes
no me conocen del todo
no soy tan débil ni definitivo


no doblo mas esa campana


traigo conmigo la necesaria carga sentimental
estoy absuelto ya de toda esa majadera niñez y adivinación
soy mis recuerdos virtuales en ceniza dulce
una prosapia pila de oro en el filón
una fracción de alma fascinada
escupiendo el malévolo trino

en la atemporal azotea donde se divisa la explotación y su humo constructor



siempre al limite de los retazos que sobrevuelan la salvaje estupidez y su incalculable cosmos


un lapso entre el sexo y los redobles de la grasa al cuero , esa preciada caminata lejana

un breve momento antes de comer , dormir o trabajar



soy ciudadano del aire
un pájaro de luna que arde como león
una incandescente larva que late entre la hez de mi cabeza
entre el paneo de la gran distorsión


olas y tiempo, el espejo instrumentista , la suprema compota
el silencio de piedra antes que los rostros se caigan

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