La Vaca



En este legajo de escritos no se habla más del hoy ni de ninguno de sus alter egos, no existen las exaltaciones primaverales ni las sinfonías invernales agónicas tampoco , tibia comedia o actos que denoten inocencia o erotismo en sus líneas no se encuentra usted con la calma la paz o la guerra , no existen audiencias ni ausencias, razón o demora nada se contiene ni dista ,por lo que no hay espacio ya para la urgencia ajena del fin ni de la muerte, por lo que empezar y finalizar con el mismo resulta imposible



martes, 17 de agosto de 2010

El cambio propio





El cambio propio

está presente aquí en los codos
de vida

Siempre renuncia a largas cabelleras que entrelazan los umbrales

de sombras al sueño

No pide consejo al nacimiento consentido

Es parte ahora del enlace mutable

del afloro ajustado a los pasos del fin estropeado

van asomando

la examinada danza de las amebas

las alas , las manos y los giros

una nueva línea de alto contenido estilístico

algo de realizaciones medianas, todo el tiempo


bajos y sus bailes atrapados

las líneas imaginarias en guión

claves del aire y sus odiseas

Las grutas y tierras solas

La mujer del este aguarda

La vieja puerca desciende

Los primeros retrasos de brazos y remos

Ancestrales escaños de privilegio

El sigiloso láudano

La cena de las horas y letras independientes

los enclaves modernizados

la burbuja del aire más puro que alguna vez respiro

el océano de culpas ajenas que quedan después de la muerte

Ensayistas de la pericia versada y su equidad ramera

la supremacía circular del peculio y permutas sobre futurología

el innato pesar del postrero portazo, el sellado de la cripta , la mezcla indiferente


virtudes sociales y la creación de la prosperidad

el alivio de la sedación onanista

el colectivo fin de la trivialidad

la consecución utópica y el descargo racional

el diafragma de tres ojos y su menesterosa luz

vidas encomendadas en la certeza del descuido y su ancianidad prematura

la ingratitud libre de envidia

el éxito y las demencias positivas

los caminos de lenguas y letras que se pronuncian en grupos.

El encanto de la mediación glandular

La diminuta pelota lunar que revota enmarcada

Cementerios de mar verde y barcas de loza con rosas plásticas

Despertares, la secuencia esmeralda hereditaria es extraviada

La volátil caracola está alineada nuevamente

las espirales marítimas del oleaje infinito

las sirenas del humo y la niebla se sienten de revés

la premura de reconocerse e invitarse a verse entre los saltos

El inventario de paradigmas, la memoria y las imágenes


los días que pasan y el viaje de las frases

ruedas de agua muerta y el paso del cadmio en la sangre

Los niños cobres lagrimando

Las teclas sonoras, las verdes y las cafés

renacuajos alegres y melancolicos magos


la luz de la tarde sobre los rostros

Entes que yacen, hijos y padres, telones y acicates

la expiación de los centros

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