Las indetallables fuerzas terrenas se atraen y aplazan del proyecto presente
lo que se trae siempre andará suelto adentrado en el gusto separador
No necesariamente placentero ni equivalente
La última noche del fin , sangre zancuda reventada contra la pared
Las maderas del escape rodadas de cuadros desde el recital de las tienditas del cotillón de las playas exquisitas a la arena de los constructores que escapan con sus pitadas
Fuera del fin de temporadas, fuera de las vacaciones prolongadas, de la red privada de monitores de presión y producto, del fin del ciclo del año fiscal, de los márgenes de inversión; estaran las firmas y radares que legislan las antorchas humanas
Dejando su marcha escabullida ser el centro de algún momento específico envueltos en el mar de rostros y secuencias especiales
Felices la moscas en su primer y último día sorbiendo la sal en la orina centena
Cambio de brazo barrueto , sorto del rotor de los hélices de barcos de los acorazados rasgados
Arrojan los lobos fuera de las redes donde comieron por ultima vez, con un alicate y fuerza todos sus dientes
Pasaran las horas de la creación y se instaurara de nuevo el marcapaso de las pleuras atrofiadas
El alegre obstruido de los biliares cardinales
La diversidad de precios camarones, viviendo de los artificiales
Artesanales, deco ,tribal, maseteros ceniceros y fuentes
Al volver o caminar , salir y disfrutar
volvernos el temor de la grietas en la transmisión de alguna noción
Se llevan el pescado, el puente real, llegando a los departamentos isloticos de la presencia
Limando los aceros, segregando el anticorrosivo apreciado de los paneles
Galopeando piernas, exaltando con ramas verdes secando el límite de la molestia de las gentes al transportarse
ir hilando las historias suponiéndolas por ahí
El año donde algunos pueden entrar por las puertas
Los días son así , un espacio entre los desiertos de la inconvertibilidad
Furgones de tallarín con corcho de pez globo oficial
Perspectiva de los mariscales, la cena de ritolera
Carnaval que sigue su curso de niños contoneadores
las exuberantes o las raspadas también, las ramplonas
el pundoroso enano y su cajita de mono controlador
El cuarto de los platillos y arpegios imaginarios
Se aparto el viaje del hombre de negocios
Remoto! alguna tenue luz cenital bajo tierra
toda presencia emoción
dibujada con la voz el paisaje
la forma disuelta en sonido
Remota! la ceguera de escritos del propio mundo

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