Navegando a través de las manométricas olas de la información vana , concedida la arena por los gitanos de las cruces y animas , voy en busca de la abúlica fiesta donde armonizan las arrugas, ocultas bajo el piélago de antípodas, esas complexiones libertarias que se sugieren en las mejores sonrisas
Luego retrocedo en mi variante de taludes distendidos, para pensar en el nido de amor que me permite caminar a través de esta, mi realidad crédula, con la mirada lo busco un tanto más arriba del cartel que indica la posición de mi cabeza
Camino desabrochado los senderos del temor ajeno, ese hueso de la desarmonía ,parte de esa arruga que el dolor dejo al arpegiarse en solo
una mediana felicidad ha sido comprada por mi padre un hombre niño de profundas caminatas al campo
sube , desciende , rompe el mundo con sus palabras cuando lo arrastra la vieja escuela
Vigila la amelga crecer
Esperanza la maestra en el pupitre de cara a la ventana que da al morro del honor, observo esta aldea
los llamados al movimiento desde las venas y por las ventanas ,van con voces recreadas pero desconocidas y otras maceradas por la urea en caña con la fécula de hojas envueltas en el cuero de jueces negros
básicos
procesados
derivándose
como sínicos funcionarios de un tránsito muerto oscurecido por diáfanas burbujas
los cepillos expropiadores y las franjas unidas asienten a los principios del sombreron naranja y su birrete de estrellas
ofician la comunión de las épocas
lo veo en su método de cristal y en el hielo de sus pies y bocas al declamarse entre las peñas
Pude verlo en su grandioso reclamo de tendero, en el núcleo de su retrató salobre
Ganando en la bajamar, ganando en la degollina del prestigio intrascendente
Amamantando las canciones que suenan de un lado
Tramando el regodeo de los desconsolados carruajes y sus bailes internos, tapizados en cada calle principal como metas que no parten al final del servicio
los platos de oficio son carretillas de cuchara con fréjol ,mote y limón
su centro valido y el vómito de sus plazas son las nematodas repetidoras del atoldado
“te falta “
el tramite especúlable en la ceniza brillante de tercera generación
A la izquierda y derecha de las masas, el dios de las abortadas tribus bendice ambos lados del estanque, el fondo parece esculpir intermitentes ciudades de barro
En mi pueblo todos juegan a celebrarse mi pueblo es el mundo heredado una rolliza masa que se confiesa única
Algunos entes luminosos alcanzan la felicidad lamiendo el agua que traen las lágrimas perniciosas
Otros Esfuerzan sus lenguas por retratar los clímax que trae la luz en los piélagos de abajo
Yo siento cada arena destruirse en el fuego de un soplo
Imagino el fin secular y beato a diario
las largas y esforzadas caminatas de mis padres
siento aferrarse a mi cien la inapelable realidad de las flores y frutos
y rasgueo algo mas en el quehacer de la nada envuelto en un esférico latido de 4 que son dos o 5 infinitos
trayendo con las manos y pies las caídas nacidas que mas amamos
siento el amor de los dueños
en el llantén desvelado de conejos y orugas
por un huequecillo blanco
desde sus luchas de afuera.
desde sus luchas de afuera.

Me encanta. Me parece muuy tierno, con ess ternura amarga y triste de la vaca
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